El Federalista N.º 22 (1787): La Regla de la Mayoría y los Derechos de la Minoría
Una norma legislativa que exige más que una mayoría para aprobar un proyecto de ley otorga a la minoría más poder que a la mayoría. El efecto de esta práctica es lo opuesto a lo que se espera en teoría. Exigir un voto unánime o más que una mayoría tiene por finalidad proteger contra la opresión. Pero en la realidad destruye la deliberación reflexiva de una mayoría respetable y la reemplaza por los caprichos y artificios de una pandilla pequeña pero alborotadora.
En tiempos de emergencia nacional, la bondad, maldad, debilidad y fortaleza del gobierno son de suma importancia. El gobierno debe de una manera u otra tomar acción. Si una resolución de la mayoría puede ser bloqueada por una minoría obstinada, será necesario que la mayoría se conforme con la minoría para que se produzca alguna acción. Los deseos del grupo más pequeño se impondrán sobre los deseos del grupo más grande y esto generará resentimiento. En estas circunstancias, espere maquinaciones constantes, artimañas y demoras agotadoras, que resultarán en acuerdos vergonzosos que violan el bien público.
